¿Te atreves?

Amargura de telebasura,
infraestructura de musculatura.
Vestidura y buena figura,
mentes inmaduras.

Caraduras en la jefatura,
tarjetas sin cerradura.
Jura que te jura la legislatura,
dulzura en permanente desventura.

Oscura calentura sin censura
con cinturas en miniatura,
¿verlos? ni en pintura
o sufrirán mi acupuntura.

Inexistente literatura sin cobertura.
Hendidura en la escritura,
candidatura de nueva lectura,
sepultura de la nomenclatura.

Partitura sin ligadura
para blancura y negrura,
indecente factura
de la dictadura.

Manos con soltura
provocan magulladuras,
dura picadura
de una educación con fisuras.

Yo, con frescura,
te invito a esta aventura:
Depura la desembocadura
para escapar de la tortura.
Saca tu diablura,
felicidad en salpicaduras,
crea tu propia envergadura,
levadura de la hermosura
futura herradura en tu cabalgadura.
Valora tu alma pura y, con holgura,
alcanzarás una buena altura.

Quemadura de la presente llanura.
Comparte mi travesura, fractura esta cultura,
pues si esto es cordura
prefiero la locura.

FEMEN

¿Por qué la culpa hacia la misma achacada?
¿Por qué la lascivia disfraza sus caras?
Cualquier acción por ellas cometida
es denominada de provocativa.

¿No puede verse en sus caras rebeldía?
Sus cuerpos un mensaje alojan,
mensaje de incomodidad,
ilusiones rotas.

Rabia sus ojos denotan,
una verdad sin derrota,
pues por mucha represión acontecida,
no lograrán coartar su valentía.

Re-acciones cargadas de ideales,
constante lucha por los cambios sociales.
Espero en un futuro repercusión
pues el presente solo provoca desilusión.

Mentes machistas en jóvenes cráneos.
Cultura decaída
de culo y cuesta arriba.

No voto por ningún partido,
solo por la igualdad
que tanta falta hace
en esta cruel realidad.

Safo a Cleis

Me amo en ti,
y en tu figura,
me miro,
transformada
con la forma de mi sueño.
.
Al acariciarte
es mi reflejo
el que acaricio
narciso
en el espejo de tu cuerpo.
.
Me miro, así,
toda yo
vuelta carne tuya,
belleza que amo,
seda que acaricio
en tus mejillas.
Sabor de tu piel
en la blanca corola
de tus senos
y en la oscura y dulce fruta
de tu sexo.
.
cementerio-para-lesbianas
.
Lenta y deleitosa
te recorro
con mis dedos
más sabios en formas
que los de Fidias,
y vuelvo
un cinturón de oro
mis brazos en torno
a tu cintura,
mientras
ávidas
mis piernas
-como lianas-
se enredan en las tuyas
al tiempo que no hay límite
entre tu boca y la mía.
¿Tú o yo?
¿Cuál soy?
¿o cuál tú eres?
.
Fundidas en el placer
todo se borra,
y sobre el lecho, entre
los deshojados jacintos
de las rotas guirnaldas
-con que nos adornamos
para el íntimo festejo-
sólo sé
que soy llama
encendida en tu aliento.
 .
Enajenada en ti
sin tiempo
y sin fronteras.
Perdido el borde
de mi cuerpo,
en las oscuras aguas
del orgasmo,
me entrego hasta morir
en tu belleza.
.
Luz Méndez de la Vega

Inocente

Crueles remolinos nublan mi mente, razón decadente,

emociones candentes provocan deseos indecentes

oscuros deseos al dente, maldita tentación

a veces permanente.

 

Incesante tortura llena mi piel de escalofríos,

sensaciones incontrolables conforman desvaríos.

Incomprensible, inevitable, mi cabeza hecha un lío

y es que es mirarme y me sonrío.

 

«Déjate de juegos, pareces una niña idiota»

cruda realidad la inocencia es mi derrota.

Irremediable reflejo cuando me toca,

su mirada en mis labios me provoca.

 

Oídos sordos a otro mundo me llevan,

allí donde rige la ilógica y las palabras flaquean.

 

Pues no habré probado el calor de su piel

ni la ternura de sus besos, mas sí he sentido su emoción,

su nudo en mi garganta, su dolor en mi espalda

y su llanto en mi corazón.

 

¿Cuánto más me perseguirá este sentimiento de inagotable retorno?

No lo comprendo, no lo controlo. Nunca antes sentido,

con la misma persona repetido, por nadie conocido,

parece que no ha existido mas yo intensamente lo he vivido.

 

Toda fortaleza tiene una que marca su fragilidad,

pues esta es mi verdad

y aun con lágrimas he de reconocer

que tú eres mi debilidad.

 

Debilidad sin límite, sin etiquetas,

sin amor ni desamor,

sin respuesta, sin razón,

solo incomprensión.

 

No sabía que había corazón para tanto cariño.

 

Mi alma en dos partida.

Mi presente, un callejón sin salida.

 

The guardian

«Yo siempre he sido vieja Ben… y sabes qué? No me importa. Los músculos me duelen porque los he utilizado. Ahora me cuesta subir esas escaleras porque las he subido todas las noches para tenderme junto al hombre que me amaba. Tengo unas cuantas arrugas sí…pero he visto miles de cielos y días soleados…

Yo soy y me siento así porque he bebido y fumado, vivido, cantado, sudado, amado, bailado y hecho el amor tanto…que he tenido una vida estupenda, en serio. Envejecer no es malo, envejecer es un premio.»

The guardian.

MÍA

           Esa noche era diferente. El palpitar constante entre sus piernas despertaba una inquietud que la devoraba por dentro. Trataba de evitar esa oscura tentación pero era poderosa, muy poderosa. Su mano se deslizó casi involuntariamente y ella notó el tacto de su fina lencería descendiendo sus piernas. Un ligero rubor doró sus mejillas, se llevó los dedos a la boca mojando sus labios carnosos lentamente. Sentía la sensualidad como un instinto animal surgiendo de la cueva donde se ocultaba. Algo en ella despertaba. Al abrir las piernas la dormilona de satén acarició sus muslos haciéndola estremecer y sus manos comenzaron a explorar. Las yemas de sus dedos recorrían su carne rosada, un impulso la incitaba a moverse pero debía tener cuidado de que no la oyeran. Al acordarse, un escalofrío la recorrió de arriba a abajo, ya no podía parar. El calor la sumergía en un baño de placer, las burbujas estallaban en su imaginación llenándola de sensaciones jamás antes degustadas, intensas emociones que la guiaban entre un sinfín de ideales, derramando sobre las ingles sus ardientes deseos.

         Topó con sus senos, turgentes y esponjosos; sus pezones, pequeños y duros como fúlgidos diamantes clamaban el roce de su piel. Un sollozo resbaló de sus labios al notar su mano pellizcándolos con fuerza. Perdió el control sobre su cuerpo. Solo sentía los latidos del clítoris bajo sus dedos empapados en pasión, las uñas arañando su piel, el fuego húmedo perturbando sus genitales, su vulva agrandándose exigiendo más, sus piernas cada vez más abiertas, el sudor entre sus senos. Los dedos resbaladizos hacen su último esfuerzo, convulsiones y chispas bombardean todo su cuerpo. Su espalda se eleva creando el culmen del placer. Gemidos ahogados. Éxtasis. Una sonrisa suspirada se dibuja en su rostro mientras ella queda flotando entre las danzantes olas del orgasmo.

IDA

          Cabellos azabache cubrían su rostro níveo empapado en sudor. Una presencia perturbaba su alma, antes pura y cristalina. Pensamientos macabros poblaban su mente y turbaban su infantil cordura. Salió de su dormitorio dirigiéndose al cuarto contiguo, su madre dormía profundamente. Fijó en ella su atenta y gélida mirada– adiós, mamá- susurró, y dejó que el filo del cuchillo deslizara su último suspiro.

      Caminó sigilosamente por el angosto e interminable pasillo. En el salón, los hilos, como lianas, tejieron el arrugado cuello de la anciana, agotando su ya cansado corazón. Tras la agonía, la niña se recostó, lentamente, sobre el lecho húmedo de su madre. Una retorcida sonrisa se hizo paso entre su enmarañada cabellera.

       Así, en el silencio trastornado por el inquietante balanceo de la mecedora se durmió, mientras sus sueños, se teñían del color de la sangre.

Feliz

libertad-interna         Nací para vivir, vivir intensamente, sin pensar en el pasado ni el futuro, tan solo en el presente. Ni siquiera pensarlo, sencillamente actuarlo. Lo que dure mi paso por este mundo lo gozaré, cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y un corazón que ama más de lo que pueda imaginar.

           Me tomo todo el tiempo y todo el espacio, vivo cada segundo de mis días allá donde puedo llegar. Me dedico a vivir, hacer lo que amo, lo que me hace sentir plena… Comparto con aquellos que me hacen flotar, sonreír de oreja a oreja y ponen un brillo especial en mi mirada.

       Soy feliz… respiro, canto, bailo, limpio, duermo… estudio, hablo, río, trabajo, hago la guerra, pero más su contrario… descubro, juego, me dejo llevar por las olas, el viento… lato, salto, como, bebo, preparo, ilusiono… paseo, camino, corro río abajo, exploro… estremezco, alucino, me sorprendo, actúo, VIVO.

         Soy niña y soy salvaje, soy tuya y soy mía, soy más y soy menos, gélida y ardiente, fuego y cenizas, torrente y calma…soy todo lo que buscas, nada de lo que imaginas…